Tendencias Decó que queremos dejar de ver en las bodas

Tendencias Decó que queremos dejar de ver en las bodas

*Este artículo se publicó originalmente en la web de la revista AD, uno de nuestros decálogos de cabecera. Cuando le leímos, pensamos: ¡Totalmente de acuerdo!

Cuando tu prima Pepita la del pueblo, tu cuñado y tu compañera de trabajo celebran todos bodas clónicas, es que algo va mal. Pero algo va todavía peor cuando todos asumen con naturalidad que están siendo rompedores y superoriginales al adoptar tendencias decó como la de poner un food truck de jamón. A ver, no. Eso fue original en 2012.

De hecho, la indicación general que te damos mientras planeas tu gran día podría ser esta: cuando escribes «boda» en Pinterest y salen más de 1.000.000 de fotos iguales, es que hay 1.000.000 de personas en el mundo -quizá más- haciendo exactamente eso mismo para sus celebraciones. Y nosotros, como invitados y como amantes de lo bello, estamos aburridos de ver enlaces cuyos elementos no son más que malas copias de lo mismo. Sé divertido, sé original, deslúmbranos y deja de repetir en tu boda estas tendencias decó que todos estamos hartos de ver.

PONER PIZARRITAS PARA TODO
El momento pizarra estuvo bien a principios del 2000, cuando hasta la pintura a la tizase puso de moda. Para que hagas cuentas: han pasado casi 20 años del 2000. Eso quiere decir que llevamos, al menos, diez, viendo ininterrumpidamente pizarritas para indicarnos desde dónde está el baño hasta cuánto se quieren los novios. Y, admítelo: a menos que tengas a un experto en lettering a mano, tu cartel no va a quedar tan bien como el de Pinterest.

EL ESTILO RÚSTICO
Qué bien lo hemos pasado con el estilo campestre, qué grandes momentos nos ha dado cuando estábamos empachados de bodas completamente blancas en salones nupciales de las afueras. Pero no, no vale para todo. Si tu enlace no se va a celebrar en el campo, tiene poco sentido que uses bloques de alpaca como asiento, cajas antiguas de madera apiladas y palés para todo. De hecho, deja de usar palés, así, en general.

LOS REGALOS INÚTILES
Uno querría decir que lo de la redecilla rellena de peladillas y lo de los alfileres con flores artificiales, pasó a mejor vida, pero resulta que no. Idea: no regales nada que luego tus invitados no sepan donde poner, o como dice esta experta en orden, que no pertenezca a ninguna ‘casa’ en tu hogar.

Y añadimos: tan malo como eso es dar galletas como recuerdo a los invitados, no sólo porque perdieron su originalidad hace años, sino porque ¿quién quiere más dulces en una boda? ¿Quién quiere más dulces el día después de una boda? ¿Quién puede guardar algo tan frágil como una galleta hasta el final de una boda? Y ¿cómo puede servir de recuerdo algo tan efímero?

Por supuesto, asumimos que ya has superado el momento «regalo para él, regalo para ella». Y si no lo has hecho, quizá esta frase te baste para replanteártelo: Estamos en 2019.

LAS BODAS EN LA PLAYA
Pero ojo, no cualquier boda en la playa, sino los enlaces en las playas… llenas de gente. Que el chiringuito puede ser espectacular y el mar de fondo viste mucho, pero ¿de verdad quieres que salga una señora haciendo topless en la foto en la que os dais el ‘sí, quiero’? ¿Tener a un niño correteando detrás de una pelota mientras os miráis dulcemente a los ojos? No, no quieres, de verdad.

LAS LETRAS EN 3D
«¡Qué original! ¡Pondremos nuestras iniciales en cada rincón!», piensas. Pero no, no lo es. Spoiler: cuando lo venden en Primark -y esto aplica para cualquier ítem-, ya no es original.

LOS FOOD TRUCKS
Lo adelantábamos al principio: la originalidad de los food trucks ya pasó, al menos, en cuanto a bodas se refiere. Cuando hay hasta ferias de estos puestos rodantes desde en los pueblos más remotos hasta en los palacios de congresos, es hora de pasar a otra cosa.

LOS PHOTOCALLS
Sí, lo sabemos: es duro. Pero alguien tenía que decirlo: basta de photocalls. Están absolutamente demodé. Hace años, fue una idea original; hoy es un lugar común que se usa hasta en comuniones. Pero venga, que no queremos ser tan duros: basta, al menos, de photocalls cutres en los que, tras un marco que has hecho tú mismo -¡sorpresa! ¡Este tampoco se parece nada al que encontraste en Instagram!- hay cuatro pelucas, tres gafas de sol maxisize, un par de carteles pretendidamente graciosos y ¡bigotes! ¡Bigotes, el elemento decorativo que no hemos podido dejar de ver desde hace casi dos décadas! No-no-no; rotundamente, no. Y si a pesar de toda nuestra perorata quieres seguir haciéndolos, al menos que sea con estilo.

EL TOQUE MR. WONDERFUL
Podríamos escribir mucho sobre la pavorosa mr.wonderfulización de la vida y no sólo de las bodas, pero lo resumiremos en: si está en tu taza de la oficina, ¿POR QUÉ EN EL DÍA MÁS IMPORTANTE DE TU VIDA TAMBIÉN?