Ocho mitos sobre las bodas-cóctel

Ocho mitos sobre las bodas-cóctel

Imagínate un sol radiante, un jardín de tipo inglés, 200 invitados y una banda tocando en directo. Imagínate una boda atrevida, diferente y muy especial. Imagínate los diferentes espacios que puedes conseguir sin salir del mismo lugar,  los cocineros actuando en directo y tú sin parar de pasearte de lado a lado, riendo y brindando con todos, disfrutando con la gente que quieres.

Nos encantan las bodas tipo cóctel porque son amenas y divertidas, y el ambiente es informal y festivo. Porque nos encantan las estaciones temáticas de comida, los show-cookings y ver un banquete en movimiento paseando todo el rato por delante de nuestros ojos. Porque los novios no tienen pesadillas con el seating plan y porque disfrutar de la naturaleza y del paisaje es un lujo. Por eso queremos romper ocho mitos sobre las bodas tipo cóctel:

1 – Hay que estar todo el rato de pie porque no hay mesas ni sillas

No solo hay mesas y sillas… ¡Sino que tenemos hasta salones! Sí, sí, como lo oyes. En un el mismo espacio, creamos infinitos ambientes. Un saloncito con sillas de mimbre como si estuvieras en el porche de tu casa, unos bancos con cojines con telas africanas que ponen color a la fiesta… Buscamos el confort de los invitados, porque solo si te sientes a gusto podrás disfrutar al 100% de la boda. Todos podrán elegir su sitio, se sentarán al lado de quien más les apetezca y vosotros solo tendréis que preocuparos de disfrutar del día.

2 – El miedo a pasar hambre porque la comida es a base de aperitivos

Aperitivos, principales, postres… ¡Tenemos una oferta gastronómica completa! Y podrás elegir lo que más te guste. Desde aperitivos fríos, tartares, ceviche, calientes y crujientes, hasta diferentes estaciones temáticas, show cookings en directo. ¡Las bodas tipo cóctel también tienen platos principales! Eso sí, de otra manera… más relajada y apetecible. El solomillo de ternera ecológica te lo hacemos en directo en nuestra estación de plancha, alucina con una pasta carbonara alla ruota en directo, con un corner dedicado a India y a sus curries más ricos y famosos… Después de 13 años de experiencia en el mundo de las bodas, tenemos medido todo al milímetro y si algo nos recuerdas nuestros novios y novias después e su gran día es lo rica y abundante que fue la comida. Además, entre tanta variedad, todos los invitados encuentran sus platos favoritos y podrán elegir qué comer en cada momento.

3 – Para los invitados vegetarianos y veganos solo hay ensaladas (y si tienes intolerancias no comes nada)

Cada vez se comen más vegetales; una tendencia que ha llegado para quedarse. Nosotros tenemos la suerte de contar con las verduras ecológicas de la huerta de La Traílla (Navarra) y en nuestra cocina las transformamos en auténticos platos del siglo XXI que deleitan no solo a vegetarianos y veganos, sino a todos los invitados. ¡Si estás pensando en una boda 100% veggie, atrévete a dar el paso y cuenta con nosotros! Estación de tartares de verduras ecológicas y trufa, estación wok con noodles del sudeste asiático, estación kilómetro 0: taboulé de quinoa, hummus con pan de pita, Baba ganoush, cremas frías o calientes de verdura, ensalada de frutas, tartar de remolacha, tartar de tomate y burritos vegetales. Ensalada Zaalouk de berenjena y tomate asado con polvo de aceituna negra, taboulé de quinoa y crispy de brócoli y kale con salsa salsiki de yogur de soja, coca de verdura asada a la llama con salsa de romesco 100% eco, etcétera.

Por otro lado, los intolerantes a ciertos alimentos podrán disfrutar del banquete como uno más. Adaptamos los platos a sus necesidades, haciéndolos igual de ricos y de apetecibles, pero con ingredientes que puedan comer. ¡El verdadero mito es que la comida para los alérgicos al gluten, al marisco o los intolerantes a la lactosa, por ejemplo, es aburrida!

4 – El servicio no está pendiente de los invitados mayores y por eso no lo entienden

Los invitados mayores han asistido a tantas bodas que lo de siempre les aburre y les encanta que les sorprendan. ¡Cuando se acaba el cóctel ellos son los primeros que dicen que se quieren quedar! Porque se reencuentran con sus familiares, porque disfrutan de los más pequeños de la familia, porque prueban cosas diferentes, porque se meten hasta dentro en el ambiente festivo y porque tienen su espacio.

El servicio sabe con una sola mirada las necesidades que tiene cada invitado y quién necesita más atención de lo habitual ya sea por dificultades en la movilidad, por su edad o incluso si se trata de una embarazada. Y no dejará que se les escape nada. Estará siempre atento.

5 – No hay momentos especiales

En una boda tipo cóctel habrá tantos momentos especiales como tú quieras que haya. Los mismos que si fuese en un banquete dentro de un salón: corte de tarta, baile nupcial, entrega de regalos, lecturas… ¡Podemos hasta dejar un micro abierto para quien le apetezca compartir con los recién casados! Además, en las cócteles ocurren muchísimos momentos especiales inesperados: como esa vecina que se da cuenta que llevas puesto los pendientes de tu abuela, tus amigos de la universidad haciendo piña con los amigos del trabajo, las amigas de la novia coreando las canciones del grupo que está tocando en directo, más fotos que en la alfombra roja de los Oscar, tu padre recordando viejos tiempos con sus amigos de la infancia que también conoce tu abuela y tus tías…

6 – Tienes que estar atento a los camareros porque si no, no comes nada 

¡Nada más lejos de la realidad! Todo está estudiado y medido, todo se adapta a la situación para que comer sea solamente lo que tiene que ser: un placer; y para que solo tengas que estar atento a una cosa: a pasarlo bien. Un equipo de profesionales con 13 años de experiencia dando bodas se asegurarán de que a nadie le falte de nada. Además, en las bodas tipo cóctel, las opciones de estaciones son tantas y tan variadas que dan al invitado el poder: ellos deciden qué comer, cuándo y en qué cantidad. Y si alguien no puede levantarse hasta la estación, nosotros estaremos encantados de servirle.

7 – Se hacen pesadas y los invitados se cansan 

Los invitados disfrutan muchísimo de las bodas tipo cóctel porque tienen la oportunidad de estar con las personas que hace mucho tiempo que no ven y conocer a otras nuevas; ponen cara a todos esos amigos de los novios de los que han oído hablar, pero nunca han visto en persona. Hay tantos momentos en una boda cóctel como en un banquete, ¡o más! Entrada triunfal, saludo a los invitados, brindis, corte de tarta, fotos, baile nupcial, etcétera. ¿Te atreves con un toro mecánico después del postre? ¡Es imposible que nadie se canse así!

 

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8 – No tiene alma de boda, parece más una reunión de amigos

Las bodas tipo cóctel son bodas, pero con un aire más fresco, un toque distintivo y divertido, y sin tantos formalismos innecesarios. Son bodas en las que los protagonistas, los que se casan, pueden hablar y abrazar a todos sus invitados, y no solo a los que tengan sentados al lado en una mesa. Tras la ceremonia, llega la fiesta y sin duda una boda tipo cóctel es una gran opción para crear un evento inolvidable, en el que las sorpresas vayan apareciendo una detrás de otra. También tendrás tu entrada triunfal y la música que quieras que suene. Son bodas más personales e íntimas, que dan más opción a los novios a hacerlas completamente a su medida, adaptarlas a sus gustos y necesidades. Tira el ramo, a ver quién será el siguiente, que si de una boda sale otra boda… ¡en las bodas tipo cóctel, mucho más!